Materiales, Recursos, Propuestas, Actividades... de Asesoramiento y Formación... seleccionados, adaptados, desarrollados, aplicados... con padres, alumnos, profesores... en el Departamento de Orientación Educativa del Colegio San Viator de Madrid para COMPARTIR y PARTICIPAR.
domingo, 18 de febrero de 2018
miércoles, 14 de febrero de 2018
EDUCAR SIN PERDER LOS NERVIOS
Diez claves para intentar
mantener la calma y ejercer una paternidad positiva
Save the Children España, con la
colaboración del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, ha
publicado una guía con diez consejos prácticos sobre paternidad positiva y buen
trato:
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| prensaescuela.es |
1.- Haz caso a tu hijo siempre:
atiende y entiende sus demandas. El bienestar emocional y el correcto
desarrollo del sistema nervioso del niño y de sus capacidades (lenguaje,
memoria, atención) dependen de la respuesta protectora del adulto. Si las
necesidades del bebé no son atendidas, experimenta sentimientos de indefensión
que afectan negativamente a su desarrollo.
2.- ¡Ármate de paciencia! Sé
paciente siempre que el niño tenga una rabieta, no quiera colaborar o se
muestre esquivo. Ayúdale a verbalizar lo que siente y trata de confortarle.
Añadir más tensión a la situación con gritos o amenazas no sirve de nada.
3.- Pon normas claras, realistas
y consistentes, ¡pero no cuando estés enfadado o cansado! A partir de los 3
años puedes introducirle normas. Desde pequeño debe tener claro que hay
límites, deberes y responsabilidades. Las normas se establecen sin amenazas,
hablando e implicando al niño.
4.- Déjale participar en las
decisiones: escucha su opinión. A partir de los 5 años, permítele participar en
el establecimiento de normas de convivencia familiar y también en las posibles
sanciones. Sentirá que su opinión importa y desarrollará su sentido de la
responsabilidad.
5.- Demuestra abiertamente que le
quieres, con abrazos y atención. Cuidar el vínculo afectivo desde que es un
bebé y durante las distintas etapas ayuda a superar los conflictos cuando
surgen. Expresa siempre tu apoyo y cariño (te guste o no cómo es o las cosas
que piensa o decide) y dedica tiempo a escucharle: qué le preocupa, qué le hace
feliz, sus miedos… No esperes a que tenga 14 años para hablar con él o para
pedirle que confíe en ti. Será demasiado tarde.
6.- Asume los cambios que se
producen en la adolescencia y adáptate a ellos. No te enfrentes a esa
evolución. Mejor acompáñale en esa nueva etapa ofreciéndole lo mismo que en las
anteriores: afecto, diálogo y normas de convivencia.
7.- Practica la escucha activa.
Presta atención a lo que quiere decirte y devuélvele esta información para
asegurarte de que lo has entendido. Trata de ponerte en su lugar y expresa cómo
te sientes, para que él también te entienda a ti.
8.- No recurras nunca a la
violencia o a la agresividad: no sirve de nada. No utilices actitudes agresivas
como insultos, amenazas o reproches. No lo compares con otros niños. Las
imposiciones de poder como «en mi casa se hace lo que yo diga» o «aquí mando
yo», no sirven de nada, solo generan sentimientos negativos, distancia y
desconfianza.
9.- Respira hondo y piénsatelo
dos veces. Ante un conflicto que te ponga furioso, no tomes decisiones
demasiado rápidas de las que te puedas arrepentir. Es mejor que te des un
tiempo para reflexionar sobre el asunto y tomar una determinación. En todo
caso, no le impongas sanciones poco realistas que no pueda cumplir ni objetivos
desproporcionados o difíciles de alcanzar.
10.- ¡Cuídate y quiérete tú
también! Busca espacios para ti, para disfrutar y relajarte. Ejercer una
paternidad positiva requiere mucho esfuerzo y generosidad. Tu hijo necesita que
seas feliz y estés en plena forma.
TOMADO DE: Ana T. Jack @anatjack
viernes, 26 de enero de 2018
FOLLETO ORIENTACIÓN P.O.A.P. 2017-2018
CLICK EN LA IMAGEN PARA DESCARGAR
Disponible también en la pestaña ORIENTACIÓN ACADÉMICA Y PROFESIONAL
martes, 23 de enero de 2018
TALLER DE INTELIGENCIA EMOCIONAL
Compartimos la presentación que hemos llevado a cabo durante el Taller de Padres de alumnos de 2º de Educación Infantil sobre Inteligencia Emocional, titulado "En busca de la Felicidad".
viernes, 19 de enero de 2018
EL ERROR COMO HERRAMIENTA DE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE
El
error es usualmente considerado como algo malo, algo que denota la ineptitud de
parte de los alumnos, haciendo que, el hecho de equivocarse sea visto por éstos
como un tabú. El error es fundamental
para que los niños puedan aprender, ya que se les puede “enseñar” que existen
algunas acciones o situaciones impredecibles, de las cuales
nadie está exento de que ocurran. Por ello, hoy se hace perentorio cambiar este
paradigma, hacia la necesidad de considerar el error como la puerta del
aprendizaje.
Jean Pierre
Astolfi, (2000) afirma que “solo dejan de equivocarse los que no hacen nada”.
La vida diaria de los seres humanos está llena de errores. Toda persona comete
errores, es decir, se equivoca al no hacer lo correcto en las diferentes
actividades que realiza. Suele pasar la mayoría de las veces sin darse cuenta
de que es un error, por lo que se sigue haciendo hasta que llegan las
consecuencias. Sin embargo cada error tiene un aprendizaje.
Es oportuno
considerar, el hecho que el alumno se equivoque y que tenga consciencia de
ello, porque esto sirve como punto de partida para enfocar el rumbo del proceso
escolar. Es más importante enseñar a conciencia, para saber qué aprenden los
estudiantes. Además, es tiempo de acabar con el síndrome del marcador rojo, sabiendo que se puede aprender
del error, de la misma manera en que la práctica hace al maestro. Pues nadie es
perfecto. Así que es tiempo de dejar de lado la idea de que los errores en el
proceso de enseñanza y aprendizaje son uno de los mayores problemas que afronta
la educación, ya que se puede hacer
del error una nueva manera de acceder al conocimiento.
Neus Sanmartí,
(2000) en "El error en el proceso de enseñanza", sugiere estimular la expresión
del error mediante un clima de aula donde no exista ese
sumergimiento al fallo, que toda cultura castiga por haberlo cometido. A
cambio, exhorta a brindar la oportunidad a quien aprende, para que pueda
participar con libertad, donde sienta que sus ideas son escuchadas, donde pueda
desarrollar capacidades, que propendan por la superación de estos obstáculos.
Así queda un gran desafío para la escuela en cuanto
a metodología y didáctica se refiere, para utilizar el error
que cometen los estudiantes como materia prima del desarrollo del aprendizaje.
AUTOR: Mario de Jesús
González
lunes, 1 de enero de 2018
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