Materiales, Recursos, Propuestas, Actividades... de Asesoramiento y Formación... seleccionados, adaptados, desarrollados, aplicados... con padres, alumnos, profesores... en el Departamento de Orientación Educativa del Colegio San Viator de Madrid para COMPARTIR y PARTICIPAR.
lunes, 23 de marzo de 2020
domingo, 15 de marzo de 2020
MADRID, DESPUÉS DEL VIERNES 13
El sábado ha salido soleado en Madrid, esta Zona Cero de la nueva ‘zona cero’ del coronavirus, que es Europa. Como bien decían en la radio esta mañana, las cosas evolucionan a ritmo vertiginoso y aún nos cuesta dar crédito a algunas informaciones, instalados como estamos entre el miedo y la incredulidad. Hace un mes y medio, veíamos a China como algo lejano y hacíamos chistes de murciélagos y pangolines. Hace tres semanas, como una amenaza. Hoy, como una esperanza que nos enseña el camino de que la cura es posible.
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| Gettyimages. |
En esta ciudad frenética que es Madrid, la vida ha cambiado. Hasta la semana pasada, nos faltaba el tiempo para recorrer mucho espacio entre la casa y el trabajo. Hoy nos falta el espacio y nos sobra el tiempo. Esta situación es inédita para todos. Tan viral como la enfermedad es el miedo, quizás más; y tan angustioso como contagiarse es no poder dejar de pensar en contagiarse.
Hasta hace pocos días, oíamos hablar con frecuencia de Messi o de Ronaldo; y hoy, quienes están en boca de todos son Fernando Simón y Juan Roig, ya casi familiares, que nos proveen, respectivamente, de información sobre la enfermedad y de papel higiénico.
Posiblemente, parte del desasosiego que estamos sintiendo proviene de que, de pronto, nos han robado nuestras rutinas; hábitos de los que renegamos por aburridos, pero que nos permitían ganarnos la vida y volver sanos y salvos a casa cada día. Nos han hurtado la cercanía y el tacto. El virus nos ha obligado a reemplazarlas por otras nuevas, fastidiosas y hasta ayer incomprensibles. Pero debemos entender que hoy lavarnos las manos equivale a dar un beso.
Sin ser exagerado, es posible afirmar que la vida humana hoy se enfrenta a una importante amenaza, pero no hay que olvidar que para el coronavirus no somos un enemigo, somos simplemente un anfitrión.
Echando algunas cuentas, es muy posible que haya mucha más gente infectada que diagnosticada. Es comprensible, debemos asumirlo y no caer en el pánico por ello. Dicen los expertos que el ochenta por ciento de los contagiados, o bien no desarrollarán síntomas o bien pasarán una especie de gripe severa. En ambas situaciones, es importante no acudir al hospital para no esparcir el virus. La Sanidad tiene que estar disponible para poder atender a ese otro veinte por ciento con más riesgo. Debemos ayudar a nuestros héroes, que no llevan capa negra, sino bata verde, y que no viven en Gotham, sino que atienden en farmacias y hospitales.
Una vez me explicaron que las telecomunicaciones empezaron a desarrollarse cuando el transporte físico alcanzó su tope: el hombre nunca viajaría a la velocidad de la luz; sin embargo, los datos, la voz y la imagen sí podrían hacerlo. Hoy disponemos de algunas herramientas que ya hubieran querido para sí nuestros antepasados en la época de la peste negra. La tecnología nos rodea. Llevamos ya casi dos décadas hablando por el móvil, sacando billetes vía web y ligando por Internet. Esta situación es una oportunidad impagable para demostrar que podemos seguir haciendo muchísimas cosas y que este bicho no nos va a parar; aunque ello nos resulte muy costoso.
Personalmente, llevo unos días en los que apenas puedo concentrarme. No paro de recibir y de mandar correos y WhatsApps. Y cada cuarto de hora entro a mirar el número de contagiados. Dado que tal actitud no lleva a ningún sitio, pienso que es importante espabilar y ponerse al mando de uno mismo. Teletrabajar puede ser la salvación y la alternativa al colapso, pero nos exige ser disciplinados, respetar horarios y establecer rutinas rigurosas.
Si tuviera que dar algún consejo al respecto diría que debemos actuar como si estuviéramos en una jornada laboral normal, con la ventaja de que no hay que soportar atascos. Trabajar en pijama está prohibido. No digo que nos tengamos que arreglar como si tuviéramos una cita, pero el día debe comenzar con una ducha y un buen desayuno. El lugar de trabajo debe estar independizado y durante el período laboral debemos evitar distracciones como mirar el móvil o el Facebook. Asimismo, no son recomendables las visitas furtivas al sofá o a la nevera.
Eso sí, después de trabajar, haced alguna actividad que os guste, mandad chistes, vídeos y reíros mucho y fuerte. Tenemos a nuestro alcance vídeos, webs, música y libros. Sobre todo, libros. Y si podéis, meditad.
Estad atentos a vuestra gente cercana y subidles el ánimo cuando los veáis mustios para que no se vengan abajo. Hay que ser fuertes psicológicamente. Si conocéis a alguien que sufra desdoblamiento de personalidad, recomendadle encarecidamente que se sitúe a una distancia de sí mismo de al menos un metro y que no se salude.
Estoy convencido de que de saldremos de esta. Descubriremos en nosotros fortalezas nuevas que no conocíamos. Nos volveremos más empáticos, más compasivos y nos escucharemos más. Aunque no sea hoy y no sea pronto, volveremos a abrazarnos y a tomar cañas.
Cuidaos mucho y, por favor, quedaos en casa.
AUTOR: José Ignacio Llorente
Antiguo alumno del Colegio San Viator de Madrid. Licenciado en CC. Económicas y Empresariales. Profesor en el CEF.- Centro de Estudios Financieros y en la Universidad a Distancia de Madrid, UDIMA.
martes, 3 de marzo de 2020
miércoles, 12 de febrero de 2020
HAIR LOVE
Hair love es un corto de animación ganador del Óscar 2020 que cuenta la historia de un padre que está aprendiendo a peinar a su hija por primera vez.
Difícil no emocionarse con el cortometraje de animación ganador del Óscar 2020. Una pieza de poco más de seis minutos que es un disparo directo al lacrimal. En ese tiempo, el director y guionista Matthew A. Cherry contruye un relato cargado de ternura y sensibilidad que cierra con un golpe emotivo del que es difícil escapar sin el corazón encogido.
martes, 4 de febrero de 2020
ALGUNOS CONSEJOS ANTES DE ESTUDIAR
Uno de los puntos clave es la implicación de los padres y las madres.
Que los niños vean una participación por parte de sus mayores hace que
valoren la importancia de tener una constancia en el hábito de estudio.
Mandar a los pequeños a su habitación a estudiar sin saber realmente qué
pasa por sus mentes o en qué se emplea este tiempo no ayuda ni fomenta
un hábito de estudio práctico. Implicarse en la educación de los niños
es fundamental.
Lo más aconsejable es optimizar el tiempo. De nada
sirve pasar horas muertas frente a un libro o unos apuntes, por estar
más horas frente a ellos no se va a aprender más. Es mejor estudiar en
períodos cortos con descansos y repasar la información aprendida, y
parar en cuanto el rendimiento decaiga.
Se recomienda primero estudiar y después hacer los deberes. De este modo el cerebro está más activo ya que no arrastra el cansancio que genera realizar deberes de múltiples asignaturas.
Si las actividades extraescolares u otros compromisos lo permiten, es
recomendable tener constancia en el estudio y no estudiar únicamente
los días previos a un examen. De este modo es un repaso que sirve para
familiarizarse con los conceptos y que los días previos al examen todo
sea mucho más fácil de aprender.
También es importante intentar estudiar siempre a la misma hora,
sobre todo no empezar más tarde de las 7 de la tarde. Los niños y niñas
se levantan temprano, pasan todo el día en el colegio y quizá incluso
tengan alguna actividad después, por lo que el cansancio al llegar a
casa apaga las pocas fuerzas que quedan para estudiar.
Por último, es óptimo realizar una planificación de horarios.
Las actividades extraescolares, cumpleaños, deberes, exámenes… todas
estas tareas quitan mucho tiempo a lo largo de la tarde y el fin de
semana, por lo que es recomendable realizar una planificación de
horarios realista distribuyendo las tareas de manera efectiva y
sabiendo que se va a cumplir.
jueves, 9 de enero de 2020
MOTIVACIÓN PARA ESTUDIAR (9 CONSEJOS)
1) Ser curioso en el tema que estás estudiando.
Cuando
estás interesado en el tema que estás estudiando las cosas se vuelven mucho más
fáciles. Averigua cómo se puede aplicar en la vida lo que estás estudiando. Hay
muchas maneras de hacer un tema interesante cuando adoptas una actitud curiosa.
Despertando
la curiosidad innata que hay en ti podrás estudiar cualquier cosa. Sólo hay que
hacer un esfuerzo inicial para despertar esa curiosidad.
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| recursosdeautoayuda.com |
2) Establece un horario de estudio en el momento adecuado.
Establecer
un horario de estudio diario. Es bueno para planear tu día con antelación.
Establece un tiempo específico para estudiar y un tiempo para jugar o
relajarte. Puedes estar estudiando duro ahora, pero sabes que más tarde estarás
disfrutando.
Un
consejo: siempre pon el estudio en primer lugar cuando planifiques tu día. Si
piensas que deberías ver la televisión o relajarte un poco antes de estudiar
estás cometiendo un gran error. Esto sólo hará más difícil que puedas comenzar
a estudiar. El primer paso es siempre el más difícil.
También
a la hora de establecer horarios de estudio es bueno programar tu tiempo de
estudio en el momento del día en el que haya menos distracciones. También es
bueno elegir el momento en el que estás en tu estado mental óptimo para
estudiar.
3) Empezando a estudiar: el reto de los 5 minutos.
La parte
más difícil es empezar. El primer paso es siempre el más duro. Después de este
primer esfuerzo todo se te hará más fácil. Esto se debe a que una vez que
tienes el impulso es fácil para mantener la marcha.
Este
consejo-motivación para estudiar duro puede ayudarte a empezar. Esto es lo que
puedes hacer: siempre que no estés motivado para empezar a estudiar, plantéate
estudiar durante 5 minutos. Eso es todo, sólo 5 minutos. Piensa que vas a estar
estudiando seriamente durante 5 minutos y luego te detendrás.
Por lo
general, después de los 5 minutos querrás seguir estudiando más. Sí, es cierto.
Es un truco. La clave aquí es asegurarse de que durante esos 5 minutos vas a
estudiar al 100%. No soñando o distrayéndote con otras cosas.
4) Parada y arranque en la parte más interesante.
Al tener
que parar para descansar, comer u otras actividades, puedes hacerlo en la parte
más interesante o agradable de tu estudio. De esta manera, será mucho más fácil
empezar cuando decidas estudiar más adelante.
5) Elimina las distracciones de tu entorno.
Obviamente
esto es muy importante para tu estudio. Si tienes cerca la TV, el teléfono, el
ordenador, revistas, etc. cerca de ti fácilmente podrás sucumbir a la tentación
de dejar tus libros a un lado.
6) Antes de ponerte a estudiar entra en un estado fuerte de motivación.
Tómate 5
minutos antes de empezar a estudiar para lograr el estado mental adecuado.
Apaga cualquier tipo de música, siéntate, aclara tu mente y respira
profundamente. Repite alguna frase que te motive o haz algunas visualizaciones
y medita sobre tus futuros logros. Visualízate feliz estudiando.
7) Establece un área de estudio que sea lo más favorable posible.
El medio
ambiente puede jugar un papel importante en la motivación para el estudio.
Imagina que estás estudiando en una habitación con poca luz, caliente y con
música a alto volumen. O, en una habitación tranquila y luminosa, con la
temperatura adecuada y buena ventilación. ¿Qué ambiente te haría sentirte más
motivado para estudiar?
8) Establece objetivos.
El
establecimiento de objetivos te dará más motivación. El sentido de la
satisfacción del logro es también una buena inyección de confianza.
Establece
metas tales como cuántas secciones o capítulos planeas estudiar en un plazo de
tiempo.
9) Concédete un premio.
Por
último, recompénsate de inmediato por el trabajo bien hecho. No necesita ser
algo importante, sólo cosas simples como disfrutar de una copa de helado, ver
tu programa favorito de televisión o llamar a los amigos para charlar. Por
supuesto, también concédete grandes recompensas cuando alcances logros
importantes.
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